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World Vision alerta del impacto del precio de los alimentos en la infancia
Para esta familia birmana con ocho hijos la crisis de la asequibilidad de los alimentos se mide por lo que ya no puede poner sobre la mesa. Foto: World Vision.
El informe de la World Vision Price Shocks sobre las crisis de precios de 2026 concluye que la asequibilidad de los alimentos sigue siendo un reto crítico para la infancia y las familias, así como un claro indicador de la desigualdad global.
La quinta encuesta anual sobre la cesta de la compra realizada por la ONG examina hasta qué punto alcanzan los ingresos de las familias en 62 países, comparando el coste de una cesta estándar de alimentos con los salarios medios. Los resultados del informe revelan una marcada brecha en lo que las familias pueden permitirse.
Mientras que los trabajadores de países de altos ingresos, como Irlanda, Estados Unidos y el Reino Unido, pueden permitirse una cesta de la compra en poco más de una hora, los trabajadores de los países con menos ingresos necesitan varios días o semanas para comprar la misma cesta. En la República Centroafricana, se necesitan casi 30 días de ingresos para adquirirla. En España una cesta de la compra se consigue trabajando dos horas y media.
Según el informe El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo (SOFI) de 2026, el hambre en el mundo ha disminuido por tercer año consecutivo. Sin embargo, los avances siguen siendo desiguales y una alimentación saludable sigue siendo inasequible para aproximadamente una de cada tres personas en todo el mundo. Las conclusiones de World Vision muestran cómo el aumento del precio de los alimentos puede reducir las opciones de las familias, obligándolas a comprar menos comida, a optar por alternativas más baratas o menos nutritivas, a endeudarse, a vender sus bienes o a pasar hambre.
Para la infancia, las consecuencias pueden ser inmediatas y duraderas. En 2025, se estimaba que 35,5 millones de niños y niñas sufrían malnutrición aguda en todo el mundo, incluidos casi 10 millones con malnutrición aguda grave. La malnutrición puede perjudicar el desarrollo físico y cognitivo de los niños y niñas, debilitar su sistema inmunitario y aumentar su riesgo de muerte. Estos efectos pueden prolongarse a lo largo de la infancia y hasta la edad adulta, y no siempre son fáciles de revertir.
Los conflictos, los desplazamientos, las crisis económicas y el cambio climático pueden agravar aún más estas presiones al perturbar los medios de vida, los mercados y las cadenas de suministro, y dificultar el acceso de los niños, niñas y las familias a alimentos nutritivos. De un total de 47 países comparables, el coste de la cesta de la compra aumentó en 33 países y disminuyó en 14, siendo el aumento medio muy superior a la disminución media.
Según afirma la ONG, el coste de los alimentos es más que un simple indicador de precios. Cuando las familias no pueden permitirse alimentos nutritivos, los niños y niñas pueden pagar el precio más alto en forma de una nutrición deficiente, la pérdida de oportunidades de aprendizaje y riesgos para su salud, su seguridad y su futuro.
World Vision hace un llamamiento a la acción para que los gobiernos, los donantes, las empresas y las instituciones internacionales den dar prioridad a la asequibilidad de los alimentos y al acceso de la infancia a una alimentación nutritiva. La organización propone:
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Proteger a la infancia durante las crisis mediante la ampliación de los programas de comidas escolares y el refuerzo de los programas de protección social.
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Invertir en sistemas alimentarios locales resilientes y en medios de vida capaces de resistir futuras crisis.
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Abordar las presiones derivadas de los conflictos, el clima y la economía que siguen impidiendo que millones de niños, niñas y familias tengan acceso a alimentos nutritivos.
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Garantizar que las personas y las comunidades afectadas por los conflictos y los desplazamientos puedan acceder a una ayuda alimentaria oportuna y nutritiva, al tiempo que se apoyan vías hacia la seguridad alimentaria a largo plazo.

