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Expertos en ‘fundraising’ analizan cómo incorporar la IA sin perder la confianza de los donantes
Foto: AEFr.
La IA, la transformación digital y las nuevas formas de comunicación están cambiando la manera en la que las Entidades No Lucrativas (ENL) se relacionan con sus socios y donantes, captan fondos y movilizan a la ciudadanía. Sin embargo, el principal reto de las organizaciones no es únicamente incorporar nuevas herramientas tecnológicas, sino utilizarlas para fortalecer la confianza, personalizar las relaciones y generar un mayor compromiso con las causas sociales.
Esta ha sido una de las principales conclusiones del Digital Fundraising HUB 2026, organizado por la Asociación Española de Fundraising (AEFr), que ha reunido a 150 profesionales del fundraising, la comunicación y el marketing digital en Barcelona para analizar las tendencias que están transformando la captación de fondos y compartir estrategias que permitan a las ONG adaptarse a un entorno tecnológico en constante evolución.
En la apertura del encuentro, Glòria Oliver, presidenta de la AEFr, ha señalado que el fundraising digital ya no es solo un canal de captación, sino una forma de escuchar, relacionarse y construir comunidad. También ha destacado que las organizaciones deben aprender a utilizar tecnologías como la inteligencia artificial sin perder de vista que su labor consiste, ante todo, en conectar con las personas.
IA: de la tecnología a la estrategia
La inteligencia artificial está obligando a las organizaciones del tercer sector a revisar sus estrategias, procesos y formas de relacionarse con socios y donantes. Para Julián de Cabo, Chief Strategy Officer de Sngular, “nos enfrentamos al cambio más grande de todos los vividos hasta ahora”. Una transformación que, a su juicio, debe servir para que las ONG aprovechen la tecnología sin perder de vista su principal fortaleza: la relación con las personas.
“Si la IA nos ayuda a mejorar la eficiencia en la gestión, nos tenemos que reenfocar en construir relaciones más personalizadas con los donantes”, ha señalado De Cabo, que ha defendido la necesidad de utilizar estas herramientas para liberar recursos y dedicar más tiempo a generar vínculos de confianza.
Desde una perspectiva científica y social, Nuria Oliver, directora y cofundadora de ELLIS Alicante, ha advertido de que “hace tiempo que la IA ha dejado de ser una cuestión tecnológica, para ser una cuestión geopolítica y estratégica”. La investigadora ha defendido la importancia de desarrollar sistemas de inteligencia artificial responsables, inclusivos y orientados al bien común.
“El reto es conseguir una IA que contribuya a una sociedad mejor”, ha destacado Oliver, quien ha recordado que, especialmente en el tercer sector, “la tecnología debe estar al servicio de la misión, no la misión al servicio de la tecnología”. Para ello, ha señalado la importancia de abordar su utilización desde criterios de responsabilidad y confianza: “Toda aproximación a la IA debe hacerse desde los principios FATEN: una IA justa, transparente y responsable que maximice el impacto positivo y minimice los riesgos”.
Creatividad e innovación para conectar con las personas
Más allá de la tecnología, el Digital Fundraising Hub 2026 también ha puesto el foco en la creatividad, la comunicación y la necesidad de diferenciarse en un entorno digital caracterizado por la sobreabundancia de contenidos y la competencia por la atención.
Albert Esplugas, CEO de Futuria Strategy, ha analizado cómo la expansión de los asistentes de inteligencia artificial y las nuevas formas de búsqueda y recomendación están transformando la visibilidad de las ONG y su capacidad para atraer donantes. Esplugas ha defendido que “la IA gana cuando es invisible para el donante y visible para el fundraiser” y ha planteado tres recomendaciones para las organizaciones: utilizar la inteligencia artificial para las tareas racionales, preservar la autenticidad y la emoción en la relación con los donantes y adaptar las campañas tanto a las personas como a sus asistentes de IA. Todo ello con el objetivo de aprovechar las posibilidades de la tecnología sin perder la conexión humana y la confianza.

