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La diversidad en las empresas entra en una nueva etapa: medir para avanzar
La igualdad en las empresas europeas se enfrenta a un reto clave: avanzar en la recogida de datos de diversidad e inclusión, incluida la composición de las plantillas, como base para el desarrollo de políticas eficaces. Con este objetivo, se ha celebrado un encuentro en La Haya que ha reunido a organizaciones y empresas de distintos países para definir qué datos deben recoger las compañías y cómo utilizarlos de forma útil y responsable.
El encuentro, celebrado en el marco del Programa de Intercambio sobre Gestión de Datos de Igualdad 2026, se produce en un momento en el que la Comisión Europea ha situado la recogida de estos datos como una prioridad política.
Representantes de las Cartas de la Diversidad de España, Bélgica, Luxemburgo, Portugal y Países Bajos, junto a empresas internacionales, han compartido experiencias, retos y soluciones en torno a una misma pregunta: qué datos son realmente necesarios para avanzar en diversidad. El consenso fue claro: sin datos comparables y fiables, las políticas de igualdad corren el riesgo de quedarse en declaraciones.
“Los datos no son un fin en sí mismos. Son la base para identificar brechas reales y tomar decisiones que generen impacto”, explica Lola Casal Sánchez, coordinadora de Programas de Fundación Diversidad, una de las organizaciones participante en el encuentro.
De los indicadores a las decisiones
Según informa esta fundación, entre las conclusiones del encuentro, destaca la necesidad de definir qué datos de diversidad e inclusión deben recogerse de forma común en toda Europa, como género, edad, discapacidad, origen u orientación sexual, garantizando siempre el anonimato y su utilidad para las organizaciones.
El objetivo no es solo contar con datos, sino medir esos datos y traducirlos en decisiones concretas que mejoren la realidad de las personas dentro de las empresas. En este contexto, Fundación Diversidad ha presentado el Termómetro de la Diversidad en España 2025, una herramienta que ya permite analizar el grado de avance en diversidad de 947 organizaciones que representan a más de 1,4 millones de personas trabajadoras.
El encuentro también ha servido para poner sobre la mesa casos reales. Empresas como Sacyr mostraron cómo el análisis de más de 250 indicadores puede tener impacto directo en áreas como la seguridad laboral o la gestión del talento.
Al mismo tiempo, se han abordado los límites legales, especialmente en relación con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), y la necesidad de generar confianza para que las organizaciones compartan información sensible.
El encuentro concluyó con el desarrollo de un documento de recomendaciones que establecerá los datos mínimos que deberían recoger las Cartas de la Diversidad en Europa, así como las condiciones para su uso.
La participación de Fundación Diversidad en este programa, en el que ha sido seleccionada para tres proyectos, refuerza su papel como uno de los actores más activos en la red europea de Cartas de la Diversidad, integrada por 27 países.
