El empleo de las personas con discapacidad se acerca al 29%, su máximo histórico

El empleo de las personas con discapacidad se acerca al 29%, su máximo histórico

Entre 2014 y 2024, la población ocupada con discapacidad ha sumado más de 166.000 personas, con un incremento acumulado del 42%, según el último informe de Randstad Research y Fundación Randstad.
24 marzo 2026

La evolución del mercado laboral entre 2014 y 2024 muestra una tendencia claramente creciente, según se desprende del informe Radiografía del mercado laboral de las personas con discapacidad, elaborado por Randstad Research junto a Fundación Randstad. La tasa de empleo de personas con discapacidad se situó en 2024 en el 28,9%, lo que supone el registro más alto desde 2014.

El análisis, elaborado a partir de los últimos datos facilitados por el INE en 2024, refleja que el número total de personas con discapacidad ocupadas fue de 560.400, confirmando una evolución positiva y continuada. Desde 2014, la población ocupada con discapacidad sumó más de 166 mil personas, lo que se traduce en un incremento acumulado del 42% respecto al 22,6% registrado en 2014.

En 2024, en España había una población de 3,3 millones de personas con una discapacidad reconocida, de los que 1,9 millones se encontraban en edad de trabajar, lo que supone un 6% de la población total en este tramo de edad (16 a 64 años). Aunque se observó un ligero descenso, la evolución desde 2014 mantiene una dinámica al alza, superando el 11% tras incorporar a más de 199.000 personas.

Por otro lado, el estudio refleja que, en 2024, en el mercado laboral había 687.500 personas con discapacidad activas, una cifra ligeramente por debajo del máximo alcanzado en los últimos diez años. No obstante, el balance del periodo evidencia un avance progresivo, registrando una tasa de actividad del 35,4%.

Por el contrario, cerca de dos tercios de la población con discapacidad en edad laboral (1,2 millones, el 65%) permanecieron inactivos y, por lo tanto, fuera del mercado laboral, por motivos como incapacidad permanente o jubilación.

Las tasas de actividad por comunidades autónomas reflejan contrastes importantes, con una dispersión de más de 16 puntos entre la más alta y la más baja. En concreto, los registros más altos se dieron en Cantabria (44%), Comunidad de Madrid (41%) y La Rioja (41%); mientras que los menores se detectaron en Canarias (28%), Galicia (29%) y Asturias (29%).

También se consolidó en 2024 la tendencia de disminución del desempleo de las personas con discapacidad de los últimos diez años, con una reducción acumulada del 34%, lo que se traduce en 64.400 parados menos. En concreto, el desempleo de las personas con discapacidad se redujo en 2024 en 9.000 personas, lo que se tradujo en una disminución de la tasa de paro al 18%. Este descenso se ha dado tanto en hombres como en mujeres.

Tal y como explica Silvia Galán, directora de acción social de Fundación Randstad, los datos de este año “confirman que estamos avanzando en la buena dirección, ya que haber alcanzado la mayor tasa de empleo de la última década demuestra que las medidas de impulso al talento con discapacidad están dando resultados y que cada vez más personas encuentran oportunidades reales en el mercado laboral”.

No obstante, Galán destaca que “todavía existe un amplio margen para seguir reduciendo la inactividad y acortar las diferencias territoriales, pero la tendencia sostenida de crecimiento del empleo y la caída continuada del desempleo nos animan a seguir trabajando para que esta inclusión sea cada vez más amplia, estable y duradera”.

 La discapacidad psicosocial, la más penalizada

Entre 2014 y 2024, la población con discapacidad psicosocial creció un 18%, seis puntos por encima del 12% registrado en el total de personas con discapacidad. En términos generales, este colectivo presenta las tasas más bajas de actividad y empleo en comparación con otros tipos de discapacidad.

De las personas con discapacidad psicosocial en edad de trabajar, solo el 29% se encontraban activas, frente al 35% del total de las personas con discapacidad. También existe una disparidad similar en lo referente a las tasas de empleo, ya que mientras un 28% del total de personas con discapacidad están empleadas, solo el 23% de las que tienen una discapacidad psicosocial tienen un trabajo. Todo ello refleja una baja participación en el mercado de trabajo y mayores dificultades para acceder al empleo.

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