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Specialisterne busca que las personas neurodivergentes crezcan profesionalmente y pongan en valor sus capacidades y que las empresas obtengan los beneficios de incluir a estas personas. Foto: Specialisterne.
Habilidades únicas, oportunidades reales: inclusión laboral para personas con autismo
Aún hoy recuerda aquellos años con frustración. A pesar de su formación en comunicación y su experiencia laboral, cada empleo era una barrera insalvable. No encajaba. Su día a día eran la ansiedad, el insomnio y el estrés. No entendía por qué. Hasta que un anuncio para trabajar en Casa Batlló, en Barcelona, lo cambió todo. En aquel momento, aún no sabía que era una persona autista, pero reconoció en la oferta algo que encajaba con su forma de sentirse en el mundo. Decidió postularse y, sin saberlo, inició un camino que le daría respuestas, estabilidad y, sobre todo, un espacio donde ser valorada por sus capacidades.
Ella es Montse Bizarro, actualmente responsable de Comunicación de Specialisterne, una organización social que busca incluir a personas con autismo y otros diagnósticos dentro de la neurodiversidad en el mercado laboral. También es una persona TEA (trastorno del espectro autista). Cuando vio el anuncio de Specialisterne en el que buscaban personas con autismo para trabajar en Casa Batlló, en distintas áreas de atención al visitante, aún no había sido diagnosticada, pero se identificaba con algunos de los rasgos de este trastorno y decidió hacerse las pruebas. Su caso no es excepcional. Existen muchos adultos con autismo de grado leve que nunca han sido diagnosticados, y que suelen desarrollar cuadros psicológicos de ansiedad o depresión al no comprender qué les pasa ni entender por qué no encajan en ciertos aspectos de la sociedad.
Realidades como la de Montse ponen de manifiesto la necesidad de enfoques más inclusivos en el acceso al empleo para las personas de este colectivo. Specialisterne nace como empresa social para cambiar el modelo clásico de reclutamiento de recursos humanos a través de una metodología innovadora que prioriza la evaluación práctica sobre las entrevistas tradicionales, permitiendo identificar el verdadero potencial de cada persona.
El otro pilar de la actividad de Specialisterne es una formación específica para potenciar las capacidades de las personas autistas, como la atención al detalle, la capacidad de concentración prolongada y una memoria excepcional. Estas cualidades los convierten en candidatos ideales para tareas de verificación de datos, control de calidad y análisis en sectores como la tecnología, la ingeniería o la ciencia de datos. Su enfoque meticuloso y su capacidad para identificar patrones facilitan la resolución de problemas complejos de manera innovadora. Además, a través de simulaciones de entornos laborales reales, Specialisterne refuerza sus habilidades de comunicación, trabajo en equipo y confianza, asegurando así una integración efectiva y sostenible en el mundo laboral.
No es un tema baladí, ya que una de cada cien personas en nuestro país es autista, según la Confederación Autismo España, la organización más importante en el tratamiento y acompañamiento del colectivo. El trastorno del espectro autista es una condición del neurodesarrollo que afecta la configuración del sistema nervioso y el funcionamiento cerebral. Se caracteriza por dificultades en la comunicación e interacción social, así como por patrones de comportamiento e intereses restringidos y repetitivos. Es importante destacar que el autismo se manifiesta de manera única en cada individuo, sin rasgos físicos distintivos, y acompaña a la persona a lo largo de toda su vida, con variaciones en sus manifestaciones según la etapa vital y los apoyos recibidos.
Las personas autistas tienen muchas dificultades para integrarse en determinados entornos sociales, y en la actualidad se encuentran a la cola de la inclusión laboral en el ámbito de la discapacidad. Los datos aportados por Autismo Europa (2014) indican que entre el 70% y el 90% de las personas con autismo en edad laboral se encuentran desempleadas. Estudios recientes realizados en países como Reino Unido, con una tasa de empleo entre la población autista del 22%, (Office for National Statistics, 2022), Canadá, con un 14,3% (Zwicker et al., 2017) o Australia (Australia Bureau of Statistics, 2022), donde el porcentaje de personas con autismo que están trabajando es del 28%, confirman esta tendencia, señalando que las personas en el espectro autista están entre los grupos con las tasas de empleo más bajas entre las personas con discapacidad en edad laboral.
situándose a la cola de la inclusión laboral de la discapacidad.
Aunque no existen datos oficiales específicos sobre autismo en España, las estadísticas sobre discapacidad del SEPE publicadas en 2023 indican una importante brecha de más de 40 puntos porcentuales en la tasa de empleo entre las personas con discapacidad y la población general, explica a esta revista Ana Terrón Berbel, delegada de Asuntos Públicos de Autismo España. “Además, esta situación afecta de forma particular a las mujeres en el espectro del autismo, cuyos empleos suelen tener unas condiciones laborales precarias, alta inestabilidad y sin apenas perspectivas de desarrollo o promoción laboral”, añade.
Las personas con autismo enfrentan barreras significativas en el mercado laboral, desde procesos de selección poco inclusivos hasta entornos de trabajo que no están adaptados a sus necesidades. Estas dificultades no solo limitan su desarrollo profesional, sino que también afectan su bienestar emocional y su capacidad para vivir de manera independiente. Esta situación refleja no solo la falta de oportunidades, sino también un desconocimiento generalizado sobre las capacidades y el potencial de este colectivo.
En este contexto, Specialisterne España ha emergido como un referente en la lucha por la inclusión laboral de personas autistas. Esta organización ha desarrollado un modelo innovador que no solo facilita la inserción laboral de personas neurodivergentes, sino que también transforma la cultura corporativa de las empresas que colaboran con ellos.
¿Por qué Specialisterne es distinto?
Specialisterne nació en Dinamarca en 2004 de la mano de Thorkil Sonne, un padre que buscaba oportunidades laborales para su hijo con autismo. Sonne descubrió que las personas con TEA tienen habilidades únicas, como una gran atención al detalle, una excelente memoria y una capacidad excepcional para el pensamiento lógico y sistemático. Estas competencias, que a menudo pasan desapercibidas en los procesos de selección tradicionales, son altamente valoradas en sectores como la tecnología, la ingeniería y el análisis de datos.
Este modelo se basa en la idea de que las personas autistas no necesitan ser ‘arregladas’ para encajar en el mundo laboral; en cambio, es el entorno laboral el que debe adaptarse para aprovechar su potencial. José Segundo, CEO de Specialisterne España, cuenta a Revista Haz la historia del proyecto en España, cómo hace 11 años, ante las altas tasas de desempleo de las personas autistas, quisieron traer a España un protocolo de formación e inserción que estaba demostrado que funcionaba en Dinamarca y que ya estaba siendo replicado en países del Norte de Europa, EE. UU. y Australia, entre otros.
El éxito de Specialisterne se basa en un modelo de formación y empleo altamente personalizado. A diferencia de los procesos de selección tradicionales, que suelen centrarse en la entrevista y el CV, Specialisterne evalúa a las personas a través de una serie de entrevistas personales para averiguar cuál es su conjunto de habilidades especiales, cuáles son sus competencias personales y profesionales y sus intereses, y qué necesidades especiales o desafíos tienen. Marta Mas, responsable de Formación, cree que es importante poner el foco en este punto, ya que para ellos lo importante no es si una persona no se comunica bien en una entrevista, sino cómo resuelve problemas, cómo piensa y cómo aprende.
A diferencia de los procesos de selección tradicionales, que suelen centrarse en la entrevista y el CV, se evalúa a las personas con varias entrevistas personales para ver cuáles son sus habilidades especiales e intereses. Foto: Jose Segundo, Specialisterne.
Una vez seleccionadas, las personas participan en programas de formación gratuitos, que duran entre cuatro y cinco meses, que simulan entornos laborales reales y que buscan mejorar sus habilidades técnicas y sociolaborales. “Intentamos que la formación sea lo más práctica posible”, dice Mas. “Les enseñamos a trabajar en equipo, a comunicarse de manera efectiva y a manejar las herramientas que necesitarán en su trabajo”. Este enfoque práctico no solo prepara a las personas para el mundo laboral, sino que también les permite desarrollar habilidades sociales y emocionales que son cruciales para su éxito a largo plazo. El objetivo es que las personas se sientan cómodas y seguras en su entorno de trabajo.
De cara a las empresas, Specialisterne opera con dos modelos: uno basado en la formación estándar de varios meses de los candidatos, a los que contrata como empleados propios para ofrecer servicios a clientes con el apoyo de coaching especializado; y otro mediante proyectos de inclusión a medida, en los que personaliza la búsqueda y formación según las necesidades de cada empresa, y es esta la que contrata directamente a los candidatos, garantizando siempre soporte y formación para facilitar su integración.
José Segundo cuenta cómo este sistema de trabajo es muy bien recibido por parte de las empresas con las que trabajan: “Nuestro modelo ofrece a las empresas la posibilidad de hacer proyectos piloto que sirven para ver el talento que pueden ofrecer estas personas en sus puestos de trabajo. Además, mediante la figura del coach, acompañamos en todo momento a la empresa para favorecer una inclusión exitosa. La prueba de que funciona es que la mayor parte de empresas que empiezan con un piloto, posteriormente quieren repetir y hacer crecer su proyecto”.
También es importante la labor con los empleados de las empresas que van a trabajar con estos equipos, a los que se imparten sesiones divulgativas, workshops y cursos de formación que van desde acciones cortas de divulgación para toda la empresa hasta cursos de formación avanzados y personalizados sobre la inclusión de la neurodiversidad dirigidos a equipos de RRHH, pasando por formación de managers y mentores que tengan en sus equipos o mentoricen a personas con autismo.
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En España, Specialisterne opera desde Barcelona y Madrid. Segundo expone algunas de sus cifras, como que a nivel global operan en 26 países y más de 10.000 personas autistas han sido contratadas gracias a Specialisterne en diferentes roles y tareas.
Impacto en las personas y en las empresas
En nuestro país, Specialisterne ha colaborado con empresas como BBVA, Banco Santander, Esade, Filmin y Worldline, entre otras. Uno de los casos de éxito más destacados es el proyecto con Casa Batlló en Barcelona, donde más de 80 personas neurodivergentes trabajan en roles de atención al visitante, gestión de tiendas y fotografía. Este proyecto ha demostrado que las personas autistas pueden desempeñarse con éxito en roles que tradicionalmente se consideraban fuera de su alcance.
La responsable de Formación de Specialisterne recuerda que cuando empezaron el proyecto con Casa Batlló, muchos pensaban que las personas con autismo no podrían trabajar en atención al público. Con el tiempo han demostrado que, con los apoyos adecuados, no solo pueden hacerlo, sino que lo hacen excelentemente. En este proyecto se ha comprobado que los empleados neurodivergentes son más puntuales, faltan menos al trabajo y provocan menos rotación de personal que los neurotípicos.
El proyecto Casa Batlló ha demostrado que las personas autistas pueden desempeñarse con éxito en roles que tradicionalmente se consideraban fuera de su alcance, como la atención al público. Fuente: Specialisterne.
El impacto de Specialisterne no se limita a las personas que consiguen empleo. Las empresas también se benefician de la diversidad que aportan estos trabajadores. Isabel García Mora, head of Group Crisis Management Recovery and Resolution del Grupo Santander, nos lo cuenta así: “La inclusión de personas con autismo ha transformado nuestra cultura corporativa. Hemos aprendido a valorar las distintas perspectivas y habilidades, lo que ha impulsado la innovación y el rendimiento de nuestros equipos”.
Sobre cómo fue el proceso, García Mora lo recuerda así: “Con Specialisterne hemos ido aprendiendo paso a paso. Hemos incorporado dinámicas donde las personas pueden demostrar directamente sus habilidades, sin la presión de una entrevista tradicional. Esta metodología no solo permite revelar competencias reales, sino que también impulsa un cambio cultural dentro de la organización. Hoy, cuando 20 personas de Specialisterne comienzan cada día sus tareas en el Banco Santander, están formando parte de un proceso de construcción con impacto social. Hemos aprendido a valorar sus fortalezas y a adaptar nuestros procesos para que todos puedan brillar”.
“Hay un factor que es bastante común, y es que muchas veces cuando las empresas se dirigen a nosotros es porque hay historias dentro, es decir, siempre hay algo más personal que les ha movido a querer trabajar con nosotros. Aunque la concienciación juega un papel importante, las conexiones personales suelen ser un gran motor de compromiso”, señala Mas.
Desafíos en la integración laboral de personas con TEA
A pesar de los avances, la integración laboral de personas con TEA sigue enfrentando importantes barreras. Los prejuicios, el desconocimiento y la falta de adaptaciones en los entornos laborales son algunos de los obstáculos más comunes. Segundo reconoce que “queremos llegar a dar oportunidades a más personas. Es por esto que quizás nuestro mayor reto está en sensibilizar a la sociedad y a las empresas de que las personas autistas pueden trabajar. Necesitamos más empresas que quieran unirse a este movimiento y ofrecer oportunidades laborales”.
“La inclusión de personas con autismo ha transformado nuestra cultura corporativa. Hemos aprendido a valorar las distintas perspectivas y habilidades, lo que ha impulsado la innovación y el rendimiento de nuestros equipos”, Isabel García Mora (Grupo Santander)
Y es que, aunque el modelo se ha replicado en 26 países y ha recibido 16 reconocimientos solo en España, las cifras de personas empleadas a través de Specialisterne contrastan con las altas estadísticas de personas autistas en edad laboral desempleadas. En nuestro país Specialisterne cuenta con 200 empleados que se encargan de la gestión de la propia compañía y en estos 11 años ha proporcionado 300 oportunidades laborales en Catalunya y 400 en el resto del país. Sin embargo, y aunque no se dispone de datos oficiales sobre el colectivo autista, tomando como referencia estudios epidemiológicos de otros países, se estima que el autismo se presenta en unas 500.000 personas en España y que solo una de cada cuatro personas neurodivergentes en edad laboral tiene empleo, según Autismo España. Hablamos, por tanto, de cientos de miles de personas desempleadas.
Otro de los principales obstáculos son los entornos de trabajo, ya que muchas personas con autismo necesitan ciertas adaptaciones para poder desempeñarse de manera efectiva. Por ejemplo, algunas personas pueden necesitar instrucciones más claras y estructuradas, mientras que otras pueden beneficiarse de un entorno de trabajo más tranquilo y predecible.
Specialisterne trabaja estrechamente con las empresas para implementar estas adaptaciones y garantizar que estas personas puedan desarrollar su potencial. “No se trata de hacer concesiones, sino de crear un entorno en el que todos puedan prosperar”, dice Marta. “Cuando las empresas implementan estas adaptaciones, no solo benefician a las personas autistas, sino que también mejoran el entorno de trabajo para todos los empleados”.
Muchas personas con autismo necesitan ciertas adaptaciones para poder desempeñarse de manera efectiva en el trabajo y cuando las empresas las implementan, no solo benefician a las personas autistas, también mejoran el entorno de trabajo para todos los empleados.
Un potencial por descubrir
Según el informe Empleo y Trastorno del de Autismo España, apenas existen actuaciones (programas, servicios, etc.) a nivel estatal y también autonómico orientadas a promover la inclusión laboral de las personas adultas con autismo, con excepción de algunas iniciativas llevadas a cabo por entidades especializadas en programas puntuales. Por eso la labor de organizaciones como Specialisterne es tan importante.
Bizarro recuerda cómo su vida cambió después de unirse al proyecto de Casa Batlló: “Antes llegaba a casa llorando todos los días por la ansiedad que me generaba el trabajo. Ahora, tengo un trabajo estable, un buen sueldo y un equipo que me apoya. Me siento valorada y capaz de desarrollar mi potencial. Aquí también he conocido a otras personas autistas como yo, esto es algo que tampoco conocía antes y he sentido esta pertenencia”.
Pero no solo su vida ha cambiado. Su madre, Montse Amat, también lo ha vivido: “Mi hija ha ganado mucha seguridad en sí misma. Es una persona con mucho talento, y aquí lo ha podido demostrar, porque lo que más le cuesta son las relaciones sociales, y aquí se cuida mucho eso. Se siente valorada y apoyada, algo que no había experimentado en otros trabajos. Puede hablar abiertamente de cómo se siente sin sentirse juzgada. Tiene a una coach que le ayuda a gestionar el día a día en el trabajo, y un equipo que realmente se preocupa por ella. Creo que por primera vez no se siente invisible y que está pudiendo sacar todo su potencial porque la empresa reconoce su talento y su esfuerzo”.